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El impacto silencioso de la rinitis

Por: Lina Gómez Henao

La nariz que no para de gotear, los estornudos que llegan en cadena, la cabeza pesada y la comida que de repente no sabe a nada. Si esto le resulta familiar, probablemente conoce la rinitis. Es una de las enfermedades respiratorias más comunes en Colombia y puede afectar más de lo cree.

Los científicos definen la rinitis como una enfermedad crónica y heterogénea. Crónica porque es una condición persistente. Y heterogénea por la diversidad de sus causas y formas de manifestarse.

Consiste en la inflamación de la mucosa nasal, que se manifiesta en síntomas como secreción nasal (esa agüita que nos sale de la nariz, cuyo nombre técnico es rinorrea hialina); la picazón (prurito nasal), estornudos seguidos y obstrucción nasal. Estos síntomas, en ocasiones pueden acompañarse de síntomas oculares. Los episodios de rinitis suelen presentarse por más de una hora en la mayoría de los días, y pueden durar dos o más días consecutivos.

La rinitis afecta entre el 5 % y el 50 % de la población mundial. En Colombia, se considera un problema de salud pública, afectando a 1 de cada 5 personas.

¿Por qué tenemos alergias?

La responsable es la histamina, una molécula producida por células del sistema inmunológico llamadas mastocitos y basófilos, que se libera cuando se detecta un intruso en el cuerpo, y en conjunto con otras sustancias, se encarga de eliminarlo. 

La alergia aparece cuando el sistema inmunológico confunde algo inofensivo como el polvo, la lana, los pelos del gato o el banano, con un virus o una bacteria. Este activa los mismos mecanismos de defensa debido a que, ante la presencia de histamina, el torrente sanguíneo se hace permeable para que puedan salir los glóbulos blancos, los guardaespaldas personales a nivel celular, y esa permeabilidad genera congestión nasal, enrojecimiento de la piel e incluso inflamación grave en las vías respiratorias que se conoce como anafilaxis. 

La rinitis es una reacción alérgica que aparece con la inflamación del tejido húmedo que cubre el interior de la nariz, debido a algún agente o sustancia que ingresa por las fosas nasales; acompañada de estornudos, lagrimeo y la molesta congestión nasal que hace gotear la nariz. Se conocen tres tipos de rinitis: alérgica, no alérgica y alérgica local.

La rinitis alérgica es la más común y aparece cuando ingresan a la nariz partículas de polen, ácaros del polvo, pelo de animales o moho. El cuerpo produce una sustancia llamada IgE, un anticuerpo, encargado de atacar a estos elementos, lo que genera la inflamación y su posterior reacción.

La rinitis no alérgica es aquella donde una persona tiene los mismos síntomas (estornudos, congestión nasal), pero no se debe a un agente como los mencionados previamente, que se pueden detectar en pruebas comunes de sangre o piel. Es un grupo muy diverso causado por otros factores como medicamentos, cambios hormonales o por el paso de los años, reacción a olores fuertes o a ciertos alimentos. Estudios afirman que, en más de la mitad de estos casos (60%), los médicos no logran identificar la causa exacta.

La rinitis alérgica local es un tipo de rinitis descrito hace poco, que se caracteriza porque el paciente tiene todos los síntomas de una alergia, pero cuando se le hacen las pruebas tradicionales de alergia en la piel o la sangre, los resultados salen negativos. Los científicos explican que esto se debe a que la reacción alérgica ocurre únicamente dentro de la nariz y no en el resto del sistema, por lo que solo se puede detectar con pruebas especiales hechas directamente en la mucosa nasal.

Además de por su causa, los médicos también clasifican la rinitis según qué tanto afecta tu día a día: por el tiempo de duración, puede ser intermitente (va y viene) o persistente (dura mucho tiempo). Por su intensidad puede ser leve (no molesta mucho) o moderada/severa (cuando ya no permite dormir bien o afecta tu trabajo y estudio).

Bajo rendimiento por causa de la rinitis

La rinitis y el asma son enfermedades respiratorias crónicas frecuentes, que se han asociado directamente con un impacto negativo en la calidad de vida de quienes las padecen. (La rinitis es un factor de riesgo de asma de acuerdo con la Guía ARIA).

Según la Asociación Colombiana de Alergia, Asma e Inmunología, las complicaciones de la rinitis alérgica pueden producir alteración en la calidad de vida, trastornos del sueño, ansiedad, dolor de cabeza, alteración del rendimiento escolar y problemas de maloclusión dental.

En Colombia, una investigación liderada por la IPS de la Universidad de Antioquia y realizada en 2016 se preguntó “si padecer rinitis, asma o ambas, generaba menor rendimiento escolar o laboral y mayor ausentismo entre los pacientes mayores de seis años, en comparación con los sujetos sin estos síntomas” en cuatro escuelas de Cartagena y cuatro de Bogotá. En esta investigación participaron 1413 personas, de las cuales 1001 eran estudiantes entre 6 y 17 años, y 412 trabajadores entre 18 y 64 años.

Entre los resultados reportados por los investigadores mencionan que “el 93 % de los pacientes con rinitis reportó que los síntomas nasales se manifestaban al menos cuatro días de la semana y 73 % de los asmáticos comentó sentir síntomas bronquiales al menos dos veces por semana. Aunque 93 % de los pacientes con asma, rinitis o ambas tenía prescrito un tratamiento farmacológico, sólo 35 % lo seguía con regularidad de al menos cinco días por semana”.

Los investigadores también encontraron que los estudiantes sintomáticos se ausentan de las actividades escolares más del doble de días en el año que aquellos estudiantes que no sufren de rinitis, asma o ambos.  También encontraron que, tanto los estudiantes como los empleados que seguían un tratamiento farmacológico tenían menos registros de ausentismo y en el caso de los estudiantes, mejor rendimiento académico que aquellos que no tenían tratamiento. Con esto, refuerzan la hipótesis de “que la menor productividad encontrada entre los niños con enfermedades respiratorias se debía, en gran parte, a la enfermedad y no a otros factores”. 

¿Y los tratamientos?

 Una investigación liderada por la Universidad Cooperativa de Colombia revisó la literatura científica existente sobre este tema en torno a la clasificación, fisiopatología y hallazgos recientes para el manejo de la rinitis alérgica en niños y adultos.  Luego de revisar 400 artículos y analizar en detalle 50 de ellos, concluyen que “si bien se han desarrollado muchos medicamentos tópicos para tratar la inflamación y / o los síntomas alérgicos, no existe un solo medicamento disponible para atacar todos los componentes del proceso inflamatorio.”

Entre los tipos de tratamiento que más reducen los síntomas se encuentran los antihistamínicos nasales, que tienen una especial eficacia en el control de síntomas como estornudos, picazón e irritación en los ojos, y lagrimeo. Otro tratamiento es el uso de corticoesteroides nasales, que es especialmente eficaz en el manejo de estornudos, congestión nasal y rinorrea.

La rinitis puede parecer un simple malestar pasajero, pero los datos cuentan una historia diferente: afecta el sueño, el rendimiento escolar, la productividad laboral y la calidad de vida de millones de colombianos. Lo más importante es no normalizar ni ignorarla.

Reconocer sus síntomas, entender sus causas y buscar atención médica especializada marca una diferencia real en el día a día de quienes la padecen. La recomendación final es acudir a un especialista para el tratamiento de esta enfermedad y sus síntomas. 

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Puede citar este texto de la siguiente manera: 

Gómez, L. (2026). El impacto silencioso de la rinitis. Agencia Vértice. https://www.agenciavertice.co

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