El impacto silencioso de la rinitis

Por: Lina Gómez Henao

Abril es el mes de la concientización sobre la adenomiosis, una enfermedad uterina que, aunque se clasifica como benigna, afecta a cerca del 30 % de las mujeres en edad fértil en todo el mundo, disminuyendo considerablemente su calidad de vida.

El 49,6 % de la población mundial son mujeres. Ahora imagine que, de la mitad de las personas que viven en el mundo, el 30 % de ellas, (algo así como 3 de cada 10 mujeres), tiene dolor pélvico intenso, sangrado menstrual abundante y prolongado, entre otros síntomas.

La causante de que millones de mujeres tengan esta afectación es una enfermedad llamada adenomiosis que, según estudios científicos recientes

¿Cómo funciona el útero?

Para entender la enfermedad debemos conocer mejor el útero: está en la pelvis de las personas de sexo femenino, es un órgano “hueco” y sus paredes están conformadas por un músculo liso. En el útero crece un tejido llamado endometrio, producido por el efecto de las hormonas femeninas durante cada ciclo.

Normalmente este tejido está adherido a la pared interna del útero, donde crece preparándose para recibir al óvulo fecundado, y se degrada produciendo sangrado cuando no hay fecundación.  Pero en ocasiones, las células endometriales penetran el músculo llamado miometrio y allí, dentro del músculo, desarrollan su ciclo: crecen, se engrosan, decrecen y producen el sangrado. Esto es lo que se conoce como adenomiosis.

Enfermedad camaleónica

Como se trata de una enfermedad que se presenta en mujeres menstruantes, su aparición es común en la edad fértil; aunque los estudios indican que se detecta con mayor frecuencia en mujeres mayores de 40 años, se conoce que entre el 20 % de los casos se diagnostica en mujeres menores de los 39.

Las dificultades para su diagnóstico empiezan por sus síntomas: los cólicos fuertes antes o durante la menstruación y el sangrado abundante o anormal, son síntomas de otras enfermedades como endometriosis, miomas uterinos o incluso colon irritable. A esto se le suma que el 30 % de las mujeres puede tener esta enfermedad y ser asintomáticas.

Además, un estudio internacional asegura que actualmente no existe un consenso universal sobre los criterios histológicos (característica microscópica específica como forma, tamaño, coloración o disposición celular,  utilizada por patólogos para evaluar tejidos y entregar un diagnóstico preciso), ni sobre una clasificación única que sea aceptada globalmente.

Aunque la ecografía transvaginal (ETV) y la resonancia magnética (RM) son herramientas clave, la ETV presenta una alta subjetividad dependiendo de la experticia del radiólogo. Por otro lado, la RM puede verse influenciada por factores como la edad, la paridad y la fase del ciclo menstrual al momento de hacer el examen.

 Otra de las barreras para un diagnóstico temprano está en el acceso a servicios médicos de las pacientes. Investigadores colombianos encontraron que en un hospital de primer nivel el acceso a la ecografía transvaginal de forma inmediata es limitado, lo que impide seguir adecuadamente los protocolos diagnósticos recomendados, como el sistema PALM-COEIN (pólipos, adenomiosis, leiomioma, malignidad, coagulopatías, disfunción ovulatoria y endometrial, iatrogenia y no clasificadas), haciendo que la mayoría de pacientes que llegan a urgencias por sangrados uterinos anormales no reciban un diagnóstico.

Con tratamiento, pero sin cura

Investigadores de la Universidad de Barcelona, han recopilado información de diferentes estudios y han identificado diferentes métodos diagnósticos y han concluido lo siguiente:

Método de diagnóstico

Características

Resonancia Magnética Nuclear

Método no invasivo
Más eficaz que la Ecografía Transvaginal

Permite identificar lesiones de baja intensidad

Ecografía transvaginal

Método no invasivo

Se recomienda para el diagnóstico y el seguimiento

Se reconoce como método efectivo y accesible

Es el más recomendado

Histeroscopia

Método invasivo

Extrae muestra de tejido del miometrio

No se recomienda para seguimiento

Los profesionales de la salud coinciden en que es una enfermedad que no tiene cura; incluso se sabe que es una enfermedad que desaparece cuando las mujeres llegan a la menopausia. Pero entre la aparición de los síntomas y la menopausia puede pasar hasta más de una década en condiciones de salud que disminuyen la calidad de vida. Investigadores australianos  señalan que se han identificado algunos tratamientos de acuerdo con la edad y el proyecto de vida de las pacientes, específicamente si desean o no tener hijos.

En mujeres jóvenes se suelen usar tratamientos hormonales como los medicamentos anticonceptivos orales, que según estudios disminuyen los síntomas en dos tercios de las pacientes. Los dispositivos intrauretinos, conocidos como DIU, también han mostrado eficiencia en la disminución de los sangrados abundantes y los dolores pélvicos. 

Actualmente, en la escala de tratamientos, como último recurso se encuentran los procedimientos quirúrgicos, que pueden variar de acuerdo con el nivel de afectación de la enfermedad y los intereses de la paciente por conservar o no su útero. 

No se conoce bien la enfermedad

La adenomiosis entra en la lista de temas de salud femenina en el que hace falta más información. Para Francisco Carmona, investigador de la Universidad de Barcelona, se trata de una enfermedad infradiagnosticada y los estudios sobre esta han llegado tarde si se compara, por ejemplo, con la endometriosis.

Diferentes revisiones de estudios hechos sobre adenomiosis coinciden en que hace falta más investigación para conocer sus causas. Algunos estudios señalan que procedimientos quirúrgicos como cesáreas podrían estar relacionados con la aparición de la enfermedad, pero no hay información concluyente al respecto. Tampoco se sabe con certeza el papel que pueden jugar la exposición a estrógenos, pues la enfermedad se ha observado en pacientes que no están expuestas a este factor de riesgo.

También son necesarios más estudios para mejorar los métodos de diagnóstico e identificar la eficacia de los tratamientos definidos hasta ahora.

Nota: si presentas alguno de los síntomas descritos en esta nota, consulta con un profesional de la salud. Este artículo es informativo y no busca reemplazar un diagnóstico médico.

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Puede citar este texto de la siguiente manera: 

Gómez, L. (2026). Adenomiosis: el 30% de las mujeres la sufre y la mayoría no lo sabe. Agencia Vértice. https://www.agenciavertice.co

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